Todo empezó cuando mi abuela paterna vio la quinua por primera vez y preguntó, con total seriedad, si era un «arroz enfermo».

Le expliqué que era un superalimento milenario de los Andes, proteína completa, gluten-free, orgullo de la civilización inca. Ella asintió despacio, como cuando le explicas algo a alguien que claramente no le importa, y dijo: «¿Y con eso se puede hacer algo rico, o solo sirve para sentirse virtuoso?»

Ese comentario me persiguió durante semanas.

Hasta que di con el kisir. Una ensalada turca de la región de Hatay que normalmente se hace con bulgur — ese trigo partido que los abuelos del Mediterráneo usan para todo. La probé en casa de una companera turca y nunca mas lo deje de preparar.

Cuando llegué a casa esa noche, miré mi bolsa de quinua con nuevos ojos. Pensé: texturas similares, capacidad de absorción brutal, ganas de experimentar. La mezclé con la pasta de tomate, el pimentón ahumado, el limón, las hierbas…

El resultado fue tan bueno que se lo llevé a mi abuela al día siguiente. La vio, desconfió, probó, hizo silencio, volvió a probar. «Esto sí está rico», dijo al final. «¿Qué es?» «Quinua, abuelita», respondí, triunfante.

«Ahhhhh.» Pausa larga. «Pues el arroz enfermo mejoró mucho.» Asi que animate y hazlo… No te arrepentiras.

INGREDIENTS

  • 1 cups quinua blanca cruda
  • 2 cups agua
  • 2 tablespoons pasta de tomate
  • 3 tablespoons aceite de oliva
  • 2 tablespoons jugo de limón
  • 1 teaspoons pimentón ahumado
  • 0.5 teaspoons sal
  • 0.5 pepino mediano, en cubitos
  • 1 tomate mediano, en cubitos
  • 3 cebollita de verdeo, en rodajas
  • 0.5 cups perejil fresco picado

STEPS

  1. Cocinar la quinua: Enjuaga 1 cups quinua blanca cruda bajo agua fría. Lleva 2 cups agua a hervor con 0.5 teaspoons sal, agrega la quinua, tapa y cocina 15 minutos a fuego bajo. Apaga y deja reposar 5 minutos tapada. Esponja con tenedor.
  2. Hacer el aderezo: En un bol grande mezcla 2 tablespoons pasta de tomate, 3 tablespoons aceite de oliva, 2 tablespoons jugo de limón y 1 teaspoons pimentón ahumado hasta que quede uniforme.
  3. Mezclar en caliente: Vuelca la quinua todavía tibia sobre el aderezo y mezcla bien. Los granos se teñirán de rojo y absorberán todos los sabores — este es el paso clave.
  4. Agregar los frescos y reposar: Incorpora 0.5 pepino mediano, en cubitos, 1 tomate mediano, en cubitos, 3 cebollita de verdeo, en rodajas y 0.5 cups perejil fresco picado. Mezcla suavemente y deja reposar 15 minutos antes de servir.

NOTES
Si no tienes pasta de pimiento rojo, no pasa nada — funciona igual con solo pasta de tomate y un poco más de pimentón. Sirve frío o a temperatura ambiente. Al día siguiente está aún más rico.

Buen apetito, con amor

El chefcito!